Crujientes

Algunos alimentos pueden ser triturados de tal manera que forman un puré. Este puré puede ser extendido en una capa fina y dejado secar de forma se forma una especie de galleta crujiente pero con el sabor del alimento de partida.

Para secar estas láminas se puede utilizar el horno a baja temperatura (50-60 grados) con corriente de aire en circulación o bien secadoras de aire caliente como las utilizadas para secar setas silvestres.
Ejemplos de alimentos con los que se pueden preparar crujientes son el pimiento, el tomate, el aguacate, el mango, etc

Por otro lado, el jamón también puede ser preparado de esta forma sin necesidad de triturar . Una simple loncha de jamón, dejada secar, se convierte en un crujiente de jamón perfecto para acompañar un plato.

Sin embargo hay una limitación debido a la estructura del alimento. Si este no forma puré no se puede formar el crujiente. Para corregir esto usamos un gel (bien metilcelulosa bien agar). De manera que extendemos el gel en una capa fina con el sabor deseado y lo dejamos secar a la manera descrita arriba.
El crujiente obtenido no tiene nada que envidiar a los formados a partir de purés naturales de verduras. De esta manera podemos preparar crujientes de caldo de pescado, de naranja o de bebidas como la cerveza o el vino.

Como siempre, la imaginación es tu límite!